Como superar el MIEDO y USARLO a tu favor

Por mucho tiempo se ha venido hablando sobre este tema que obviamente es algo que nos afecta a todos los seres humanos, escucho a algunas personas que intentan motivar a otras decír cosas como “vence tus miedos” “el día que no tengas miedo podrás conseguir lo que quieras” y cosas así por el estilo.

Eso es mentira, no necesitas acabar con tu miedo, ni con lo que lo provoca para poder lograr lo que quieres, lo único que necesitas es aprender a dominarlo para poder hacer aquello que siempre has querido, pero que por temor nunca te has atrevido.

Te voy a enseñar como puedes hacerlo, como puedes no solo dominar tu miedo, sino además usarlo a tu favor…pero antes de eso es muy importante entender en realidad que es el miedo, de donde proviene y como rige nuestras emociones. No puedes dominar algo que no conoces o que crees conocer.

Por eso, lo primero es saber de una vez por todas que es ese sentimiento que nos llena de temor y de agustia, para no seguír con una idea falsa o con una verdad a medias sobre ello.

¿que es el mido?

El miedo es una sensación 100% hereditaria en todos los seres humanos, es algo biológico que por naturaleza todos, absolutamente todos sentimos en determinadas circunstancias de nuestra vida.

Para entenderlo mejor, remontémonos a la época más primitiva, esa en la que nuestros antepasados vivían en hábitat salvajes, intentando sobrevivir de todas las maneras que fuese posible.

La mejor herramienta que tenían para subsistir y estar a salvo era el miedo.

Pero ¿cómo así que el miedo?

Sí así mismo, esta sensación era su mejor aliada ante situaciones de peligro que pusieran en riesgo su vida y por ende la conservación de toda la especie.

el origen del miedo 

Al estar habitando en entornos hostiles, rodeados de animales salvajes y peligros latentes, como los depredadores, la mejor manera que tenían para defenderse y estar a salvo era precisamente el miedo, dado que esto les hacía activar todos sus sentidos y mantenerse siempre alerta.

Tanto es así que el hecho de andar en manada y siempre bajo la luz del día les proporcionaba la seguridad necesaria para no caer en peligros que pudieran amenazar su existencia y más teniendo en cuenta que ante cualquier señal de riesgo tomaban la decisión de alejarse y resguardarse.

De allí esa necesidad del ser humano por convivir en sociedad y protegerse entre si (aunque eso de protegerse entre si ha cambiado como que un poquito con el pasar del tiempo ¿no? pero bueno ese es otro tema que ya tocaremos más adelante)

el miedo es heredado e impuesto


Una vez comprendido esto, podemos ver con mayor claridad de dónde viene esa herencia que generación tras generación se ha ido inculcando en cada uno de nosotros en mayor o menor medida según la familia, el entorno, la época y las condiciones en las que hayamos crecido.

Y es que si nos fijamos con detenimiento, vemos algo que parecería obvio, pero no lo es tanto. A medida que vamos dando los primeros pasos en nuestra vida, recorriendo esos primeros años de niñez y adolescencia, vamos recibiendo un montón de condicionantes en nuestro comportamiento que nos van amoldando al estándar aceptado por la sociedad.

Lo primero empieza por nuestra familia en la que recibimos un montón de limitantes que condicionan nuestra forma de ser y de actuar,

Ejemplo:

Esa típica preocupación de tu mamá, cuando le decías que ibas a salir un rato de fiesta con unos amigos del colegio a una parte que ella no conocía y que volvías más tarde, ahí podían pasar dos cosas: 

  • Te decía directamente que no, que por allá no ibas, que depronto te pasaba algo y ¡que miedo!
  • Te dejaba ir, te decía que mucho cuidado y trataras de no demorarte, pero claro ella se quedaba en la casa con el miedo en la mano, prácticamente sin poder dormír hasta que tu llegaras.

Quise poner este ejemplo, para entender cómo el miedo es una herramienta protectora que hace que te resguardes para que estés a salvo, tal como lo comentamos al principio.

Lo particular aquí es que no eras tú el que sentía miedo de ir de fiesta con tus amigos, sino tus padres, dado que en su labor de protegerte, proyectaban en ti ese miedo que ellos tenían y con esto lo que intentaban hacer era transmitirte ese sentimiento para que tu desistieras de ir por allá.

Pues, resulta que así ocurre con la escuela, con el estado, con la sociedad y con el entorno en que te mueves, todos a su manera intentan a lo largo de tu vida que adquieras esa sensación de miedo para limitar tu accionar. En realidad pretenden poner límites para que tú no hagas lo que quieras o lo que te dé la gana.

Esto en cierta medida tiene cierta lógica sobretodo para entender que tu libertad de acción termina donde comienza la del ser más próximo y de esa forma poder vivír en armonía dentro de una sociedad.

Pero, sucede que se les fue un poquito la mano con esa estrategia de transmitirte miedo para que estés “seguro” y que te adecues a los límites trazados.

el miedo no es malo y tampoco es el enemigo

El miedo no es algo malo, ya vimos que es algo natural y heredado en todos nosotros, lo malo es la forma como empleamos esa sensación, me explico:

Ya no estamos en la época de las cavernas, en las que el miedo era necesario para sobrevivir y garantizar la conservación de la especie,

Ya no tenemos que enfrentarnos a depredadores salvajes (aunque hay uno que otro político por ahí que tiene similitudes) ni a amenazas de ese tipo, ni tampoco tenemos que salír a cazar, solo basta con ir al supermercado y comprar la comida que necesitamos, porque hoy en día ya todo viene hecho.

Lo que ha ocurrido es que ese instinto de miedo nunca se ha ido, ni nunca se irá, siempre estará presente en nosotros, es nuestra naturaleza, más que sentír miedo, Somos miedo.

Ahora, el punto es ¿que hacemos con eso?

Porque ya no tenemos esos peligros primitivos que nos acechaban sino que ahora tenemos otros un poco más modernos que impiden que logremos lo que queremos.

el miedo a lo desconocido, el miedo al error, el miedo a no ser aceptados, el miedo a ser iguales que el resto, el miedo a ser diferentes, el miedo al “fracaso” el miedo a triunfar, el miedo a la soledad, el miedo a los demás, el miedo al que dirán, el miedo a la oscuridad, el miedo a que se nos pase el tiempo muy rápido, el miedo, el miedo, el miedo…. ¡Carajo!

¡SOMOS MIEDO EN ESTADO PURO!

Ahora que ya sabes a profundidad que es el miedo y cómo funciona, está claro que es uno de los mayores impedimentos (yo diría que el mayor) que no te dejan lograr la vida que quieres.

Seguro pensarás que lo correcto es eliminar todos esos temores, pero no sabes como hacerlo, cómo lograrlo…pues llegamos a la parte más interesante, vamos a tratar esto a profundidad para de una vez por todas pegarle una patada a la mesa y tirar todas esos impedimentos al suelo….

Pero espera, antes de empezar lo primero es entender que el miedo no se puede eliminar porque hace parte de nuestra naturaleza, que no te engañen con esos cuentos de superhéroes o personas exitosas que un día decidieron no tener más miedo y salvar el mundo o hacerse millonarios…pff ¡Mucha película!

La valentía NO es ausencia del miedo, sino dominio sobre él.

Esa es la diferencia; así que lo que debes hacer es aprender a dominarlo y usarlo a tu favor.

¿cómo dominar el miedo?

El primer paso ya lo diste y es entender cómo funciona y actúa realmente el miedo en ti, en mi y en nosotros como especie.

Cuando lo que te amenaza no está en proporción con aquello que deseas es inútil obedecer al miedo.

Ejemplo:

Digamos que viste una mujer muy bonita que te gustó y sentiste una atracción hacia ella, queriendo ir a conocerla y ver que tal. 

Hasta ahí todo muy bien, todo muy normal, resulta que luego de que piensas esto, se activa una alarma en tu mente y  escuchas una voz en tu cabeza que te dice:

“no, no, es bobada, depronto nos rechaza, depronto hacemos el ridículo, no mejor no, no nos da”

Ese es el miedo ante lo desconocido, que prefiere resguardarte a salvo para que nada malo te pase y sigas conservando lo que hasta ahora tienes y/o eres.

Pero analicemos esto detenidamente:

¿Realmente eso es una amenaza, realmente eso te pone en peligro, tu vida estará en riesgo si ella te rechaza, tendrás un trauma o algo malo te va a pasar si vas a saludarla y hablar un rato?

La verdad es que esa alerta de peligro que tu mente te ha hecho en ese momento es algo absurdo, no tiene sentido obedecer al miedo ante una situación así, pero como ya sabes por qué tu cerebro se comporta de esa forma, tu puedes influír de manera consciente y tomar acción, puedes tomar con total tranquilidad la decisión de ir por lo que quieres.

Ahora imagina aplicar esto a cada meta, cada objetivo, cada sueño y cada deseo que te plantees, si tu mismo no te frenas, nadie lo hará, créeme lo que te digo.

LOS DOS ALIADOS DEL MIEDO

Existen dos pilares fundamentales en los que se sustenta el miedo que no te había dicho y que complementan perfectamente este ejemplo que te puse y es que el miedo en el fondo esconde:

Posesión y Deseo.

Temes perder lo que tienes y temes no alcanzar lo que deseas.

Aplicado al ejemplo anterior sería como:

Temes perder tu dignidad, tu ego y tu equilibrio si vas y haces el ridículo.

Temes no lograr lo que quieres si ella te rechaza.

La clave está en soltar, en renunciar, en dejar de identificarte con aquello que tienes y con aquello que quieres.

No eres lo que tienes, no eres lo que deseas, eres tu tal cual, así sin nada, así sin pretensiones y sin posesiones, tu ya eres alguien, deja de aferrarte a lo uno o a lo otro por temor a perder lo que tienes o por temor a arriesgar para conseguír lo que quieres tener.

La vida es un instante, lo que no se hace ahora mismo, no se hace nunca, porque este instante ya es perfecto, no necesitas esperar a dejar de sentir ese temor que te frena, no nada de eso, lo que necesitas es actuar para frenar tu a ese temor, debes ser tu quien ponga el limite y no al contrario.

Deja de temer no ser quien quieres, deja de temer no conseguir la vida que quieres, deja de temer al fracaso, eso no existe, el único fracaso es quedarte quieto, el único fracaso es no tomar acción, eso sí que es una derrota, el resto es un reto, una aventura, un camino duro en algunos tramos, pero increíble, el resto es esfuerzo, un gozo, un dolor, una lágrima, una risa, pero eso es la vida herman@, de eso trata, eso es vivír; da igual el resultado, si pierdes aprendes y si ganas disfrutas, te lo digo de nuevo, el único fracaso es quedarte paralizado por tus miedos.

CONCLUSIÓN

Tu decides si te quedas en la vida que tienes ahora o vas por la que quieres; lo único que las separa es una línea, una frontera, un río que nunca se va a secar, que nunca va a desaparecer, esa línea, ese río es el miedo, te puedes gastar la vida entera si quieres, esperando ese momento perfecto de valentía en el que por fin te atreves y todo está a tu favor, ese instante en el que ya no sientes miedo, pero eso nunca va a ocurrir.

Tu decides si lo atraviesas y vas por lo que tanto has soñado que está al otro lado, o si te quedas en esta orilla conformándote con la vida que tienes ahora.

Pero, una cosa si te aseguro y es que una vez lo hagas y mires atrás, dirás: “que bobada, a esto le tenía miedo?” es ahí cuando te darás cuenta que todo ese tiempo que pasaste preocupándote, pensando que podría salir mal, qué podría fallar, etc, etc… fue solo tiempo desperdiciado y te juro, te aseguro que esa sensación de verte en la otra orilla de ese río que llamamos miedo, es brutalmente gratificante y el orgullo que sientes de ti mismo no se paga con nada.

La vida que quieres está al otro lado del miedo, ¡tú decides!

No Comments

Post A Comment