El lado positivo del FRACASO

El tema del fracaso es algo que ha interesado al mundo desde hace muchisimos, muchisimos años y se ha ido profundizando más sobre este tema a medida que ha ido pasando el tiempo.

Desde las guerras a nivel mundial, desde los lanzamientos espaciales, desde los inventos y avances tecnológicos, desde los mega proyectos hasta las startups hoy en día, todos tienen en común la evasión del fracaso.

En estos casos, el gran problema con el fracaso, es que les podía y les puede hacer perder una cantidad tremenda de plata y de tiempo. No nos gusta perder ninguno, pero imaginate las cantidades que se pierden por fracasar en una guerra, en un lanzamiento de una aeronave al espacio, en la construcción de un megaproyecto o en la creación de una empresa…

Es muchísimo lo que hay en juego, por ello, estas personas involucradas, siempre han optado por invertir un montón de plata y esfuerzo en investigar, desarrollar o aplicar formas de optimización que les aseguren que el riesgo a fallar sea mínimo.

Mcdonald´s es un ejemplo claro de esto, sus creadores originales inventaron y desarrollaron una forma de optimizar el tiempo que tardan, haciendo una hamburguesa. Al nivel de servír las órdenes de los clientes, casi de inmediato, lo que les permitió producir mas y vender más en menos tiempo, pero sin descuidar la calidad del producto.

Antes de seguir con este tema del fracaso, es bueno dejar claro qué es, para que así tengamos el mismo concepto:

¿Qué es el fracaso?

Fracasar es tener unas expectativas de lograr algo y no conseguirlo.

Así sencillo, no es ni mucho más, ni mucho menos.

Por ejemplo un futbolista que entrena durante todo el año para competir a su máximo nivel e intentar ganar todo los títulos en juego, se lesiona en uno de los entrenamientos y se pierde el resto de la temporada, eso es un fracaso (aunque algunos le llamen mala suerte o cosas del destino)

Pero, ojo que hay diferentes tipos de fracaso, porque no es lo mismo lesionarte por haberte entrenado mal, que entrenarte correctamente, siguiendo la planificación hecha, respetando los tiempos de descanso, regulando las cargas de trabajo y que en una acción de juego te lesionen de una patada.

TIPOS DE FRACASO

FRACASO DE ACCIÓN:

Te sabes la teoría, pero no la aplicas o mejor dicho, sabes lo que tienes que hacer, pero no lo haces.

 

ejemplo: sabes que debes entrenar duro esta semana y sabes como debes hacerlo, pero no lo haces porque la pereza te gana y te ocupas en otras cosas que te entretienen más.

FRACASO DE PLANIFICACIÓN:

Tienes un plan de acción elaborado, el cual sigues al pie de la letra, sin saltarte nada y sin fallar, te esfuerzas día tras día, semana tras semana, mes tras mes, pero ves que los resultados no llegan, por más que lo cumples y por más que sigues, lo que consigues es mínimo, no avanzas, no logras ese objetivo, ni ves que te acerques a él.

 

La estrategia que usas es la que fracasa.

FRACASO EXTERNO:

Estás haciendo lo que sabes que debes hacer, lo estás haciendo de la forma correcta según el plana trazado, el cual también está correctamente elaborado, pero ocurre algo que tu no controlas, que tu no dominas, que no depende de ti, como por ejemplo una enfermedad que te impide realizar eso que planeaste, evidentemente tu has hecho todo correctamente, haz hecho tu parte, pero ese acontecimiento te hace fracasar en tu objetivo así no sea justo y no lo merezcas.

FRACASO INTERNO:

Este puede ser más complicado de afrontar incluso que el anterior, porque consiste en que tu personalidad, tu carácter, tu forma de ser, tu actitud, tus hábitos, tus miedos, tu timidez y tu juego interno en general es lo que hace que fracases.

Este es el más delicado de todos y al que debes prestarle más atención porque puede hacerte creer que eres así de esa manera, con esas características y siempre vas a obtener los mismos resultados, siempre vas a fracasar en lo que te propongas…pero eso no es así, 

Te voy a explicar por qué…

¿QUIENES SOMOS?

El ser humano siempre ha tenido una gran duda que al día hoy la mayoría no ha podido resolver y es: 

Saber quienes somos (esa pregunta corchadora) la ciencias humanas se han esforzado por averigurarlo y entre la infinidad de teorías, estudios y avances que han habido, muchas coinciden en que al igual que todo ser vivo, las personas tenemos en nuestra forma de ser una parte fija y otra parte adaptable.

MENTALIDAD ADAPTABLE

Cuando estás hablando con tu jefe o con tu profesor que cuando estás hablando con tus parceros; en cada situación cambia tu forma de actuar, de pensar, de expresarte, de ser, porque te adaptas a cada entorno.

MENTALIDAD FIJA

La parte fija que no se mueve, que siempre está en ti y esta tiene que ver con tus valores, tus principios, con tus convicciones, con tu concepto de bueno y malo, con tu etica, etc. esa parte fija determina quien eres, esa parte fija es la  que te identifica siempre, independientemente de la situación o el entorno.

¿MIEDO, TIMIDEZ, DUDA, ETC...?

Respecto a esos miedos, esos hábitos, esa vergüenza, esa timidez, etc, etc se podría pensar que hacen parte de lo fijo porque siempre han estado ahí y aunque quisieras que no fuese así, has tenido que acostumbrarte, aprender a convivir con eso y tratar de que te afecten lo menos posible…¡error!

Esas características son adaptables o fijas según lo que decidas tú, si siempre has sido tímido por ejemplo, es porque has permitido que esa característica se adhiera a tu parte fija como una capa, tu te has acostumbrado a eso, te has conformado con eso y nunca te has decidido a quitarla de ahí para que no sigas identificándote con ello, quizá porque nunca habías pensado que se podía quitar y así aplica también con las demás características como el miedo, la torpeza, la indecisión y más, si hay algo que te molesta o te genera temor confrontalo, incomodate y retate, solo así vas a poder quitar esa capa de tu parte fija y esa sensación después de lograrlo es genial.

En mi caso, me acuerdo mucho que en el colegio, me moría de miedo (por no usar otro término) cada vez que tenía que salir a exponer al frente de todo el salón, yo era asustado, inseguro, tímido, incluso me sentía super incomodo, lo recuerdo con cariño y hasta con risa porque hoy por hoy soy todo lo contrario, hablo con confianza, decidido, seguro y sin ningún problema, incluso mis parceros a veces se cansan porque me vuelvo hasta cansón de lo “charlón” que soy ahora, además de dedicarme a enseñar, también me dedico a hacer videos, presentaciones, fotos y alguito más…lo que requiere confianza en si mismo.

Y no fue que de la noche a la mañana que se me quitó la timidez (aún me queda un poquito jajaja) es porque yo decidí trabajar para cambiar eso, decidí quitar esa capa de mi parte fija, dejar de indetificarme con eso, quitar esa característica que me estaba impidiendo conseguir los resultados que quería y que quiero.

Ahora después de toda esta carreta, que ya entendemos cómo funciona el fracaso y que seguramente ya has identificado porque estás fracasando en lo que te propones, llegamos a la parte buena, ahora si podemos empezar con: 

el plan contra el fracaso

Esto no significa que no vayas a fracasar nunca, porque eso no existe, todos en algún momento de nuestras vidas, tarde o temprano vamos a tener que vernos las caras con el error y con la derrota, pero eso es algo muy bueno (contrario a lo que todo el mundo cree) porque te permite aprender de una manera que no se te olvidará jamás. 
 
Ese aprendizaje te mejora y te potencia de una forma brutal, te levantarás con mayor sabiduría para acercarte de una manera más certera a lo que quieres.

¿miedo al fracaso?

Hay que perderle ese miedo al fracaso de una vez por todas, entre más rápido te equivoques, más rápido vas a acertar.
 
Apresúrate a fracasar ya, para aprender por medio de la experiencia lo que te hace falta, así sea a las malas.

Cuando te veas ante un fracaso, lo primero es que te controles y no caigas en la desesperación, párate firme y piensa de inmediato en cómo puedes hacer para arreglarlo.

Detrás de todo gran error hay una gran enseñanza.
 
Si decides quedarte quieto y derrotado tras ese mal momento, no habrá servido de nada todo lo que has caminado para llegar hasta donde estás y te perderás lo que te queda por andar.
 
ò ¿Acaso te vas a detener por una piedra que encontraste?
 
Lo único que debes hacer es quitar cuanto antes ese obstáculo del camino, pese lo que pese. No te detengas a mirar el problema, enfocate en la solución y continua.

identifica el tipo de fracaso:

Esto es clave para poder saber que error cometiste, como puedes corregir y solucionarlo, pero además también para no volver a tener ninguna falla de este tipo.
Date la solución:

regalate la solución

Si es fracaso de acción, ósea que sabes que tienes que hacer, pero no lo haces, preguntate y respondete sinceramente:

¿por qué no lo estoy haciendo?

Llega hasta el fondo de la causa y atacala para que la puedas solucionar de la forma más efectiva que encuentres, si no lo haces es porque ese objetivo no te interesa tanto como dices y con esa No acción, decides seguir igual:

Fracasando.

Si es fracaso de planificación, si tienes un plan elaborado y lo sigues tal cual, pero no logras lo que quieres, es porque ese plan falla, ese plan a ti no te sirve, así pienses que es perfecto y te hayas esforzado mucho haciendolo, si fuese perfecto no estarías fallando.

Si lo sigues rigurosamente al pie de la letra y ves que el tiempo pasa y pasa, pero no avanzas ni ves resultados, cambia el plan, mejoralo o rediseñalo, pero eso si, no desistas, no renuncies por un error de planeación.

Si es fracaso externo, lo primero es cortar ese dialogo interno en el que te dices cosas como:

“¿Por qué a mi?” “no me lo merezco” “que mala suerte”

Lo único que hace es generarte más indisposición, más potencia, más ansiedad.

Por ejemplo, en el caso del futbolista que sufre una lesión a causa de una acción fortuita de juego, que le hace perder la temporada, puede lamentarse y lamentarse de ese hecho infortunado, pero eso sería una pérdida de tiempo y de energía, mejor usar ese tiempo en replantearse aspectos de su juego, replantearse métodos de entreno, entrenarse mentalmente para así volver más fuerte y con mayor conocimiento de si mismo, de su cuerpo y de su juego.

Si el fracaso es interno, identifica esa característica puntual que te hizo fallar, eliminala de tu parte fija.

Si sabes que tienes algo que no te gusta y además afecta tus resultados, soluciónalo, solo depende de ti,

Tu dominas tu juego interno, si no lo haces es porque no te importa tanto, fracasar no te afecta tanto como crees, no estás lo suficientemente incómodo como para decidirte a cambiar de una vez por todas y dejar de perder.

CONCLUSIÓN

Fracasar solo es fracasar si aceptas quedarte en ese fallo, en cambio si decides seguir, ese fracaso sólo será una gran enseñanza que te hará mejor y te dará mucho más rápido los resultados que quieres.

Acepta tu reto y si de verdad lo quieres, vas a tener que ganartelo todos los días con tus acciones.

Recuerda que fracasar al igual que la felicidad no son una consecuencia, sino una decisión.

Estos pasos no se harán solos y no te servirán de nada que los leas si no los aplicas.

“el conocimiento si no se practica, nunca puede llegar a convertirse en sabiduría”

Así que ¡Acciona!

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