Tenemos un número limitado de respiraciones en este planeta y comprender esto le llevó a crear el contenido que hace ahora.

¿Cómo ENCONTRAR la VERDADERA FELICIDAD? EL Secreto que nadie te contó

Este tema de la felicidad es sin duda uno de los más perseguidos, “manoseados” y “prostituídos” que existen en la actualidad, pero no te preocupes que hoy vengo a darle una bofetada a todos esos #Gurús mal hablados que te prometen el secreto de la felicidad (el titulo del post es provocativo y a propósito) 😛 

Así que vamos a derrocar esos mitos que nos venden de la felicidad como un lugar al cual llegar después de mucho esfuerzo y sacrificio, donde por fín puedes tener y hacer todo lo que siempre has querido.

Lo primero es entender que vives en dos mundos, pero solo te han mostrado uno. Si, así como suena. No solo existe el mundo que ven tus ojos y en el cual te mueves todos los días, también está el mundo que tienes bajo la piel, ese que No ven tus ojos y que se mueve todos los días, aunque quizá no lo notes.

Te lo voy a explicar detalladamente, ya que entender esto es fundamental para poder dar con el secreto real de la felicidad y del cual nadie habla.

 

el mundo externo

 

El ser humano hoy por hoy sabe de todo, es muy bueno en una infinidad de temas, ciencias, salud, tecnologías, labores  y cada vez evoluciona a mayor velocidad; esto es algo obvio si tenemos en cuenta que estamos diseñados para cambiar y cambiarnos.

Cumplimos perfectamente bien eso de cambiar y evolucionar nuestro entorno, incluso hasta nos exageramos y nos dejamos llevar con tantos avances y descubrimientos que a diario suceden en todos los campos, especialmente en las ciencias y en las nuevas tecnologías.

De esta forma estamos cambiando a cada instante el mundo que nos rodea, hasta ahí todo muy bien, pero… ¿y el mundo más importante que? si, nuestro mundo interno…

 

el mundo interno 

 

¿Si está acorde con la evolución y velocidad de cambio del mundo externo?

¿Si será que le prestamos la misma atención? o mejor aún: ¿Si será que le prestamos atención?

¿Si será que nos paramos un ratico a pensar como estamos, como nos sentimos, en que pensamos, en por qué hacemos lo que hacemos y más importante aún: para qué…para qué sentimos eso que estamos sintiendo, para que pensamos de esa manera y para que hacemos lo que estamos haciendo?

¿Y si será que sentir lo que sentimos, pensar lo que pensamos y hacer lo que hacemos nos está acercando a lo que queremos ser?

Es raro responder una pregunta con otra pregunta, pero en este caso es la mejor manera de entender esto:

 

¿Por qué el ser humano sabe de todo, menos, como ser felíz?

 

Piénsalo un momento…

 

 

Atención en lo externo

 

Resulta que vivimos poniendo siempre la atención en lo externo, en lo que vemos, en lo que escuchamos, en lo que tocamos, en lo que olemos, en lo que nuestros sentidos físicos perciben.

Es así como vivimos pendientes de lo que nos rodea, de lo que hay afuera.

Esto no es algo negativo, es parte de lo que somos y está muy bien…el problema es que le damos toda la atención a eso, tanto así que nos olvidamos que la base fundamental de todo lo que mueve el mundo, es el ser, el ser humano que se comporta y acciona según sea su mundo interno.

Pero, ese mundo interno es ignorado, olvidado e incluso subestimado muchas veces, pero es justo ahí donde se forja lo más esencial, es ahí donde se forja y se crea lo que luego vemos reflejado en el planeta. Esto es lo que determina si los cambios que ocurren son para bien o para mal.

Una persona con un desequilibrio interno que no presta atención a ese mundo que se mueve bajo su piel, que no se conoce y que no está en su centro, ¿que puede generar en su entorno?

…exacto, más desequilibrio y más desconocimiento.

Ahora, esto a simple vista es fácil de percibir, pero resulta que hay algo más de fondo que influye para que el ser humano no sepa y no logre ser completamente felíz y siempre esté en esa búsqueda:

 

¿que es ser felíz? lo que nos han dicho

 

Nos han vendido desde pequeños la idea de que la felicidad es una meta, es un lugar al que llegar, que hay un camino a la felicidad, que es un logro y por ende una consecuencia tras una serie de búsquedas y esfuerzos por encontrarla.

Nuestra familia, nuestra sociedad y particularmente la cultura, han influido en este concepto de felicidad que tenemos y nos han bombardeado con esa idea.

El cine, la televisión y en general los medios de comunicación masiva han sido reflejo cultural de nuestra sociedad y como tal han jugado un papel crucial con eso de vivír felíz, ser felíz, ver personas felices que se exhiben como ejemplo, diciéndote que debes buscar y tener una vida felíz

¿No estás un poco cansado de esa palabra felicidad? yo creo que es la palabra más “prostituida” del mundo. Las agencias de publicidad la asocian con todas las marcas para poder vender más y hacerte creer que ese producto es lo que necesitas.

 

hollywood y la felicidad

 

Al escribír esto, se me viene a la mente, Chris Gardner, el personaje que interpreta Will Smith en la película “En busca de la felicidad” (seguro la has visto) es un ejemplo perfecto de esto, ya que se evidencia como Chris tiene que luchar contra viento y marea por lograr ese sueño de ser corredor de bolsa en Wall Street y poder tener el dinero que quiere, lo cual le dará la felicidad que tanto anhela…

 

 

La película como tal, está muy bien hecha, tiene un mensaje muy potente, una actuación brillante de Will, una dirección notable, está basada en hechos reales y en general la historia se narra muy bien..

Eso vende y vendió muchísimo, pero debo decirte algo más sobre la película…¡Es mentira!

Si te creíste lo que cuentan ahí te mintieron en grande y doblemente:

Te vendieron la idea de:

Dinero = felicidad.

Tener mucho dinero significa ser felíz, significa lograr todo lo que quieres, significa ser quien quieres ser.

A simple vista parece que si, que es así, incluso todos lo pensamos o por lo menos lo hemos creído alguna vez en nuestra vida, es lo normal, pero en realidad cuando alcanzas un nivel de confort económico, el dinero de más que recibes no produce mayor diferencia en ti. (Comprobado científicamente)

 

La segunda mentira que te vendieron en la película es:

 La felicidad se persigue.

Dicen que al llegar a la cima del éxito vas a poder ser feliz.

Imagina que este fin de semana vas a ir con tus amigos y con unos expedicionarios más a escalar una de las montañas más espectaculares del mundo y justo antes de salír, ya cuando han alistado todo el material necesario, le comentan a tus amigos y a ti que hay dos opciones para llegar hasta allá.

  1. La manera tradicional, en la que se dirigen hasta la base de la montaña y ya desde allí empieza la aventura y el reto de escalarla.

2. Hay un ascensor secreto en un costado de la montaña que uno de los expedicionarios conoce y los puede llevar directamente a la cima de la montaña.

Si te pregunto que opción escogerías, ¿qué me dirías?

Apuesto que eliges la primera sin duda, porque es la que tiene mayor sentido, es la que tiene la aventura implicita, el reto y el disfrute de recorrer el camino y luego llegar hasta la cima, sino no tendría sentido,

¿Para que ir a escalar si solo la parte de la cima es la que te interesa?

La cima no significa nada si no tiene un camino previo.

 

 

La felicidad es ese camino, no esa cima como nos han hecho creer, es el camino lo que te da la sensación de auto realizarte.

Quienes persiguen la felicidad como una cima a la cual llegar, difícilmente la alcanzan, porque se pierden en la infelicidad y en el dolor que les produce recorrer el camino.

 

LO QUE REALMENTE QUIERES, CUANDO DICES “QUIERO SER FELÍZ”

Lo que tu quieres no es dinero, lo que la mayoría quiere en realidad no es tener dinero.

Lo que tu quieres, lo que la mayoría quiere es lo que puede hacer con ese dinero. El dinero no es un fin, el dinero es un medio, es una simple herramienta para acceder a experiencias.

(entiéndase por experiencias todo aquello que genera en ti una emoción, no es el carro, la casa, el viaje o la empresa que puedes comprar, sino la sensación que eso produce en ti)

Sé que esto suena muy bien en palabras y que a veces cuesta creer como aplicarlo en una realidad que te dice que si no tienes dinero no puedes hacer mucho y no eres nadie.

Pero, te voy a contar dos historias, algo…

 

BASADO EN HECHOS REALES

 

Te voy a mencionar dos casos, uno muy conocido y otro totalmente inédito, uno es de alguien muy famoso y otro es de una persona común y corriente:

 

Bill Gates

Uno de los hombres más ricos del mundo, tiene toda la plata para hacer lo que quiera, como, cuando y donde le diese la gana, pero todo ese dinero que tiene, por sí solo no significa nada si no lo emplea para satisfacer el propósito personal que tiene en la vida…

Resulta que hace varios años Bill Gates se dedica a la filantropía, ayudando a otros sin esperar nada a cambio, solo por la satisfacción personal de sentirse pleno, útil y felíz (basado en los numerosos proyectos que ha desarrollado en áfrica)

Ya te cuento más sobre esto y a que me refiero, pero, antes de ello:

 

empresario “x” de mi ciudad,

Tuve la posibilidad de trabajar con él hace algún tiempo.

Esta persona luego de tener mucho, pero mucho dinero disponible para gastarlo a su antojo y dedicarse a lo que le diese la gana literalmente, prefiere seguír anclado y apegado a la empresa que construyó y le ha dado todo lo que tiene ahora.

¿Pero por qué sigue trabajando todos los días, incluyendo los domingos, mientras podría estar en cualquier playa del mundo si quisiese?

¿Por qué no usa el dinero que tiene disponible en su cuenta?

¿Por qué prefiere seguir madrugando y casi que trasnochando si ya logró el dinero que quería?

Esto es algo muy común entre muchos empresarios de éxito, que tienen todo lo que querían, pero cuando lo han conseguido se han dado cuenta que no era ese dinero lo que les da la felicidad, sino que es algo mucho más profundo y más arraigado, como perpetuar su legado, a través de su creación, es decir de su empresa.

En el caso de Bill Gates, podemos concluir algo mucho más allá de lo evidente y es que su fin en realidad no es ser rico, su fin es servir a otros, ayudar a otros, ahí es donde ha encontrado esa sensación genuina de satisfacción y felicidad prolongada en el tiempo, nada que ver con la felicidad momentánea de comprar y tener cosas, ya que esa sensación se disipa después de un tiempo.

Pero, viéndolo en perspectiva, ¿en realidad él necesita ser millonario para experimentar esa sensación de felicidad al ayudar a otros?

No, absolutamente no, para experimentar esa sensación solo necesita tener aire en los pulmones.

Nótese que hablo de la sensación en sí, de lo que genera esa acción en su mundo interno, no de la magnitud de su acción (construir proyectos en áfrica con su fortuna)

Esa sensación interna es lo único que se siente, por ende pretender ser millonario para lograrla es absurdo, ya que el dinero solo determina la magnitud de la acción, no de la sensación.

Esto lo que nos deja ver es que, no importa si ayudas a una o un millón de personas, si lo haces con un dólar o con un millón…la sensación de satisfacción, plenitud, bienestar interno y felicidad prolongada que experimentas es igual y vale profundamente la pena.

Cuando ayudas a otros, en realidad te estás ayudando a ti y esa es una excusa genial para convencer a tu ego para que no se interponga.

 

La felicidad no es un destino

 

La felicidad es una decisión  aquí y ahora.

Esas personas que toman la decisión de ser felices ahora con las condiciones que tienen, han entendido el juego, han descubierto que empezando con la actitud correcta y conociendo ese mundo interno que tienen bajo la piel, logran lo que el resto se tarda toda la vida persiguiendo y casi nunca consiguen.

Quienes ven la felicidad como un destino, como un lugar al que llegar, como una cima que se debe escalar con esfuerzo y sufrimiento, viven paradójicamente llenas de infelicidad, logrando solo momentos de gozo, como parches temporales ante esa insatisfacción interna,

Ese entretenimiento y ese bienestar momentáneo se disipa rápidamente y nunca logran experimentar esa sensación plena y prolongada en el tiempo de completa plenitud, esto debido a que viven en falta, viven pensando en lo que deben lograr, en lo que deben tener y en lo que necesitan para ser.

Cuando en realidad lo único que necesitas para ser ya lo tienes: Aire en los pulmones.

 

conclusión

 

Ser felíz es gratis, no necesitas dinero, si lo tienes muy bueno, mucho mejor, pero no es lo que determina que tan felíz eres.

Esto que te cuento posiblemente nadie te lo dijo o nunca lo escuchaste porque no vende, esta idea de mirar hacia adentro no es tan atrayente y tentadora, como mirar hacia afuera y llenarte de cosas lujosas que puedes presumir ante los demás, pero…

¿Que vale más la pena? vivír para impresionar a  los demás (gente a la que ni siquiera le importas)…o vivír para sentirte pleno en tu interior?

…piénsalo

Toma la decisión de ser felíz ahora mismo y sonríe ante el camino que tienes a tus pies, ata tu vida a un propósito, aférrate a ello y solo el hecho de hacerlo te dará ahora mismo la felicidad que todos persiguen y pocos alcanzan por estar buscando en el lugar equivocado.

¿Quieres Ser el primero en enterarte de lo nuevo y hacer parte de los proyectos “brutales” que estamos tramando?

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